Tradicionalmente, la gestión de las aguas pluviales en las zonas urbanas se ha limitado a captar y evacuar la escorrentía superficial mediante sistemas de colectores, sin embargo, el aumento de la superficie impermeable en los entornos urbanos provoca un incremento del volumen de escorrentía y caudales pico. Este incremento acompañado de los cada vez más frecuentes e intensos episodios extremos de lluvias ponen de manifiesto las limitaciones de la red de saneamiento.
Frente a este escenario, surge la necesidad de implementar soluciones que gestionen el problema en origen, contribuyendo a disminuir la superficie impermeable y a mejorar la calidad de la escorrentía, siendo sostenible en el tiempo. Aquí es donde soluciones como los Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS) se convierten en una alternativa adecuada para afrontar las situaciones mencionadas.
Cada vez son más los municipios que requieren la implementación de SUDS en nuevos proyectos industriales, zonas de ocio, centros comerciales, ámbitos deportivos o educativos y otros desarrollos similares debido a la gran extensión que pueden llegar a ocupar, aumentando la superficie impermeable, con la consecuente inyección de gran volumen de agua pluvial al sistema de saneamiento.
A su vez, la implementación de SUDS permiten aprovechar este volumen de agua en beneficio del propio diseño creando una reserva de agua no potable que atendiendo a las características del proyecto puede usarse en labores de limpieza, baldeo, riego en entornos más industriales, e incluso generar un entorno más natural contribuyendo a mejorar la imagen del propio proyecto.
DEFINICIÓN
Los SUDS son sistemas que imitan el ciclo natural del agua gestionando la escorrentía de manera sostenible, enfocados no solo en reducir la cantidad de escorrentía, sino también de mejorar la calidad de la misma enriqueciendo la biodiversidad del entorno. De este modo logran disminuir el volumen de escorrentía y su caudal pico mediante la infiltración en el terreno o el almacenamiento temporal para su posterior descarga controlada hacia el medio receptor.
Estos sistemas se configuran mediante elementos superficiales, permeables, preferiblemente vegetados, integrados en la trama urbana reforzando la idea de integración paisajística e hidrológica, y ubicados de manera previa a la red de saneamiento urbano.
FUNCIONES
Realizan las funciones de filtración de las partículas contaminantes solubles, detención mediante el almacenamiento temporal reduciendo el caudal pico, retención a través del almacenamiento de la escorrentía para su evapotranspiración y uso no potable, infiltración al subsuelo y tratamiento consistente en procesos que ayuden a la reducción de contaminantes como la biodegradación, absorción, etc.
A su vez, cuando no es posible la infiltración del agua de escorrentía en el subsuelo se plantea la conexión al saneamiento municipal de solo el rebose o incluso de toda la escorrentía una vez laminada. Incluso se puede plantear también el vertido controlado a cauces o arroyos cercanos, si existe dicha opción.
OBJETIVOS
La implantación de estos sistemas persigue objetivos claros y estratégicos:
Crear entornos urbanos más respetuosos con el ciclo natural del agua al restaurar la situación previa a su proceso urbanizador y desarrollo constructivo, reduciendo su impermeabilización, creando espacios vegetados y ciudades con un mayor grado de naturalización y biodiversidad.
Captar el agua pluvial en origen, es decir, lo más cerca posible de donde precipita, mediante el uso de materiales filtrantes (superficies porosas, capas granulares, geotextiles, celdas drenantes) y preservando así su calidad.
Reducir la escorrentía pluvial urbana, las aguas captadas y tratadas por los SUDS pueden ser vertidas a cauce o acumuladas en depósitos, bien para su reutilización (riego) o bien para su infiltración al terreno (depósitos de infiltración) recargando el nivel freático.
Tratar la escorrentía pluvial urbana al reducir su carga contaminante provocada por la actividad ciudadana mediante un filtrado con capas granulares y geotextiles.
Conseguir una economía circular en el ciclo urbano del agua al considerar el agua de lluvia como un recurso natural valorizable, permitiendo así usos posteriores (riego, baldeo, inodoros, recarga del freático), de ocio y deportivos, incluso paisajísticos (láminas de agua, cuerpos de agua, humedales) o su vertido a cauce.
En cuanto a los efectos positivos para el sistema de saneamientos:
Se reduce la problemática, tanto en volumen como en contaminación, de los vertidos por desbordamientos del sistema de saneamiento en episodios de lluvia.
Al disminuir la aportación de escorrentía pluvial al sistema de saneamiento se mejora el rendimiento de la EDAR asociada al mismo, reduciendo su gasto energético y contribuyendo a la descarbonización del ciclo urbano del agua.
TIPOLOGÍA DE SUDS
Existe una amplia tipología de técnicas SUDS, pudiendo destacarse las cubiertas vegetadas, donde la vegetación posibilita la evapotranspiración siendo la lluvia caída filtrada por la vegetación, retenida por el sustrato y, el exceso, evacuado a través de la capa drenante, que a su vez puede tener una capacidad de almacenaje importante para usarse como riego pasivo en periodos secos.
Cubierta vegetada Centro de ocio de mayores Río Henares
Fuente: Ayto. de Azuqueca de Henares
Pavimento permeable Centro de ocio de mayores Río Henares
Fuente: Ayto. de Azuqueca de Henares
Los pavimentos permeables permiten la filtración de la escorrentía hacia una capa inferior de almacenamiento temporal mediante material granular o celdas y cajas reticulares, que permiten su infiltración o conducción hacia los elementos de drenaje.
Los alcorques estructurales aprovechan el hueco dejado en el pavimento para seguir la misma estrategia de infiltración y/o conducción hacia los elementos drenantes mediante material granular o celdas o cajas reticulares, salvando los servicios subterráneos urbanos.
Alcorques estructurales en Washington DC
Fuente: Ayto. de Azuqueca de Henares
Jardín de lluvia en Tudela (Navarra)
Fuente: Ayto. de Azuqueca de Henares
Los jardines de lluvia o parterres inundables, son depresiones cubiertas de vegetación, que facilitan el almacenamiento superficial de la escorrentía reduciendo los contaminantes a través de la vegetación y suelo preparado inferior, llegando a infiltrarse o drenarse para evacuar controladamente la escorrentía.
Los pozos y zanjas de infiltración son excavaciones lineales o profundas rellenas con material granular que recogen y almacenan temporalmente las escorrentías de las superficies impermeables contiguas antes de su infiltración.
Zanja de infiltración en Quart de Poblet (Valencia)
Fuente: Ayto. de Azuqueca de Henares
Cajas reticulares en San Sebastián
Fuente: Ayto. de Donostia
Las celdas y cajas son estructuras modulares reticulares de polipropileno con un alto índice de huecos superior al 90% y una capacidad portante elevada. Estas estructuras subterráneas con capacidad portante elevada sobre ellas, almacenan temporalmente la escorrentía e infiltran y/o la trasportan una vez filtrada.
Los drenes filtrantes son zanjas rellenas de material granular o cajas reticulares que tienen un dren perforado en la base que trasporta el agua almacenada temporalmente.
Dren filtrante en Madrid Río.
Fuente: Ayto. de Madrid.
Aljibe en Benaguasil (Valencia)
Fuente: Ayto. de Azuqueca de Henares
Las cunetas vegetadas son canales anchos de poca profundidad y cubiertos de vegetación que captan, tratan y transportan la escorrentía de manera ralentizada, favoreciendo la sedimentación, la filtración, la eliminación de los contaminantes y la infiltración.
Los aljibes son estructuras sencillas que recogen la escorrentía proveniente de tejados y superficies impermeables para emplearse posteriormente en usos que no requieran la calidad del agua potable, como el riego, valdeo, entre otros.
Aljibe en Benaguasil (Valencia)
Fuente: Ayto. de Azuqueca de Henares
Balsa de retención en Fairfax (EEUU).
Fuente: Ayto. de Azuqueca de Henares
También mencionar otros sistemas de mayor escala y destinados a espacios abiertos como son las balsas de detención y/o infiltración, así como, los humedales y estanques, que son capaces de captar, laminar y almacenar gran cantidad de escorrentía.
CONCLUSIÓN
La aplicación de SUDS es una realidad que va tomando cada vez más fuerza, no solo en intervenciones en espacios públicos, sino en el desarrollo de proyectos concretos de tipo industrial, ocio u otro tipo de terciario, deportivo, educativo, encontrándonos municipios que debido a las limitaciones de crecimiento de la red de saneamiento exigen para los nuevos proyectos un tratamiento previo del agua de escorrentía en la propia parcela antes de inyectar la totalidad del caudal o parte en el saneamiento urbano.
Estas acciones encaminadas a la recuperación del ciclo del agua reducen la presión a la que es sometida la infraestructura urbana de saneamiento durante los fenómenos de lluvias torrenciales que dejan sin efecto las constantes inversiones de mejora, y por otro lado contribuyen al aumento de entornos urbanos más resilientes, verdes y habitables.
En ARRAM tenemos más de 36 años de experiencia en el desarrollo de proyectos industriales y terciarios, y contamos con personal especializado que tienen presente en cada proyecto la necesidad de implementar SUDS ya sea por imperativo normativo o para el beneficio del propio proyecto garantizando un adecuado tratamiento del agua pluvial previo a su vertido al saneamiento urbano.