Como comenta ARRAM Consultores en la primera parte de este artículo, la agrivoltaica está ganando terreno como fórmula para compatibilizar la generación de energía solar con la actividad agraria. Pero para que un proyecto agrivoltaico funcione de verdad sobre el terreno, no basta con un buen diseño de ingeniería: la fase de construcción tiene que resolver retos que un parque fotovoltaico convencional no plantea.
En MANTENIUM, con más de una década de experiencia en construcción de parques fotovoltaicos, hemos visto crecer la demanda de este tipo de instalaciones en los últimos años, y hemos apostado por prepararnos para ello.

¿Qué cambia en la construcción de un parque agrivoltaico?
Frente a una planta solar convencional, la ejecución de un proyecto agrivoltaico introduce varias exigencias adicionales:
- Estructuras elevadas: los paneles se instalan a mayor altura para permitir el paso de maquinaria agrícola y el desarrollo normal del cultivo o el pastoreo bajo la instalación.
- Cimentaciones adaptadas: hincado o cimentación de las estructuras sin comprometer la calidad agronómica del suelo ni el drenaje de la parcela.
- Mayor precisión en el montaje: la separación entre filas y la orientación de los paneles condicionan directamente la cantidad de luz que recibe el cultivo, por lo que los márgenes de tolerancia en obra son más ajustados que en un parque convencional.
- Compatibilidad con maquinaria agrícola: los viales internos, las zanjas eléctricas y el trazado de la instalación deben planificarse pensando en el tránsito de tractores y aperos, no solo en el mantenimiento del parque.
La maquinaria marca la diferencia
Buena parte de los retos anteriores se resuelven, en la práctica, con la maquinaria adecuada. En un parque convencional, las hincadoras y las grúas trabajan sobre un terreno que no necesita conservarse para ningún otro uso posterior. En un parque agrivoltaico, en cambio, la maquinaria tiene que compactar lo mínimo posible el suelo, dejar los pasillos de trabajo preparados para el tránsito agrícola futuro y adaptarse a alturas de hincado mayores, ya que las estructuras suelen elevarse varios metros más que en una instalación estándar.
Por eso, la inversión que hemos hecho en MANTENIUM no se ha limitado a comprar más maquinaria, sino a incorporar equipos específicos: hincadoras capaces de trabajar a mayor profundidad y altura, maquinaria de perfil más bajo para minimizar el impacto sobre el terreno agrícola circundante, y medios de elevación adaptados al montaje de estructuras que, en algunos diseños, pueden superar los cuatro metros de altura libre bajo el panel.
Fases de una obra agrivoltaica
La ejecución de un parque agrivoltaico suele organizarse en varias fases: el replanteo topográfico, que en este caso se hace de la mano de un criterio agronómico y no solo eléctrico; el hincado y la cimentación de las estructuras; el montaje de la subestructura elevada y los paneles; el cableado y las pruebas eléctricas; y, por último, la entrega de la instalación con el terreno en condiciones de reanudar la actividad agrícola o ganadera.
En cada una de estas fases, la coordinación con el calendario agrícola de la parcela —evitando, por ejemplo, la maquinaria pesada en épocas de siembra o recolección— es tan importante como cumplir con el plazo de obra comprometido con el promotor.

Invertir para estar preparados
Ante el crecimiento que anticipamos en este segmento, en MANTENIUM hemos invertido en maquinaria específica para la construcción de instalaciones agrivoltaicas, ampliando nuestra capacidad para acometer estructuras elevadas y cimentaciones especiales sin perder la eficiencia que ya aplicamos en nuestros proyectos de fotovoltaica convencional.
Esta apuesta responde a una convicción: la agrivoltaica va a ser una parte cada vez más relevante del desarrollo fotovoltaico en España, y contar con los medios adecuados desde ya nos permite dar respuesta a nuestros clientes sin curva de aprendizaje cuando el proyecto llegue a la fase de construcción.
Colaborar desde las primeras fases del proyecto
Trabajar codo con codo con la ingeniería desde el diseño del proyecto, como hacemos habitualmente con ARRAM Consultores, nos permite anticipar en obra los requisitos técnicos de cada instalación agrivoltaica y ajustar la planificación de maquinaria y plazos antes de que empiece la ejecución. Esa coordinación temprana entre ingeniería y constructora es, en nuestra experiencia, uno de los factores que más influye en que un proyecto agrivoltaico se ejecute dentro de plazo y presupuesto.

El crecimiento de la agrivoltaica no depende solo de la normativa o de los incentivos disponibles: depende también de que existan equipos capaces de construir estas instalaciones con las garantías técnicas que exigen.
En MANTENIUM queremos ser ese socio de ejecución, aportando la maquinaria y la experiencia necesarias para que los proyectos agrivoltaicos que hoy se diseñan sobre el papel se conviertan mañana en parques en funcionamiento.
